Patricio y yo nos conocimos en 2017, antes de que la locomotora del expreso comenzase a quemar carbón en sus calderas. Y hemos pasado muchos momentos buenos dentro y fuera de la Matrix de las redes sociales y los chats de grupo. Aún recuerdo aquella reunión en La Guarida, con los putos drones libélula espiandonos…
O riéndonos a carcajadas en las noches de Jimena.
Ahora el Expreso es un referente en contrainformación. Enhorabuena
…En fin, mis mejores deseos al Expreso. Que es lo mismo que decir, mis mejores deseos a Patricio Carrasco.