Este 2022 ha sido el peor año de mi vida.
He contemplado la indiferencia de una sociedad que mandaba al matadero a aquello que más quiere.
He sido testigo de la cobardía y el interés de una sociedad totalmente lobotomizada que cedía a chantajes para cambiar su salud por poder entrar a una discoteca o viajar.
He visto con mis propios ojos a gente joderse de por vida y no reconocer estos que era por lo que era.
Hemos sido diezmados, saqueados, traicionados, amenazados, torturados y denostados.
Que le den mucho por el culo al 2022.
2023, aquí nos tienes.
Seguimos vivos, cuerdos y en la lucha.
Más cansados, si… Más desengañados,…. También, pero más hasta las pelotas.
Ya no habrá tanta magnanimidad.
Toca jugar las cartas y se acabó ser el Pardillo viendo las trampas.
Feliz 2023.